-¿Muruguay o Uruguay?-
Nosotros hemos estado explicando todos estos conceptos y los seguiremos explicando hasta más allá del cansancio, hasta que todos logren comprender, hasta que la gente se dé cuenta de la Verdad, la cual es el único camino para la Libertad. ¡Libertad o Muerte! Pero Muruguay se opone a eso, ya que en esa imitación de Estado-Nación, no hay libertad verdadera, sólo palabrerías vacías, discursos blandos, negociaciones, diálogos, mediocridad, cobardía… Pocos nos oponemos a ese sistema corrupto, pues la mayoría se unen al aplauso unánime y alaban al comunista terrorista tupamaro, falso, que no se interesa en realidad por los pobres y necesitados. Muchos creen que el Pepe cambió, que ya no es más terrorista, que ya no es más violento, pero los tupamaros no dejaron de creer en el terrorismo, sólo han cambiado el método: antes luchaban con armas, ahora lo hacen con la anestesia. El gobierno del Pepe—un gobierno ateo, sin principios, sin moral, sin ideales—ha afirmado más que nunca la esclavitud del hombre. La extrema izquierda—ingenua—piensa que el Pepe, en realidad se ha pasado para “el otro bando”: el “bando del capital”; pero ellos—la Asamblea “Popular” y el Partido de los “Trabajadores”—no se dan cuenta, que Mujica jamás cambió de bando, siempre fue y es alcahuete y servil al mal; él pasó de un comunismo armado a un socialismo capitalista, a una “nueva izquierda de boca”, es decir a ser un comunista por fuera y un capitalista por dentro. Hace lo mismo, que los universitarios “intelectuales”; para esos oligarcas ricachones, les es muy fácil decir que son comunistas, porque viven en medio del lujo (ni idea tienen del hambre, la miseria y el padecimiento) ; pero es justamente a través de ese mecanismo de disfraz, que engañan a la gente con sus utopías optimistas izquierdistas y hacen que ellos queden cada vez más ricos y los pobres sean aún más pobres; pero ya no sólo, personas pobres, sino que peor: pobres personas. En definitiva, van degenerando a la sociedad, aprovechándose de la ignorancia de la masa; van convirtiendo cada vez más el PUEBLO en MASA, la SABIDURÍA POPULAR en TONTERÍA DE LA MASA; la mentalidad colectiva deja de ser la lucha por los altos ideales, por los principios sagrados y pasa a ser la lucha egoísta por la subsistencia propia; pero una subsistencia miserable, mezquina, ególatra, deprimente y solitaria. Y el hombre sólo no puede vivir plenamente; el hombre es por naturaleza un ser social.
En Muruguay, continuamente se están aplastando los derechos de las personas; ellos tratan a la Declaración Universal de los DD.HH. de la ONU (masonería mundial) y la Constitución liberal, como si fueran la Biblia. Ellos imponen la religión positivista, relativista, la religión del consenso, de la igualdad, que es en definitiva, la religión masónica. La masonería con su eme, forja a Muruguay. La etimología de la palabra es la que nos comprueba la realidad: “eme” de masón, y el resto “Uruguay”; es una letra con significado atroz, pues no es la eme de mamá, sino la de masón. No es la del mugir del bovino, como podrían pensar otros, pues eso es también otro disfraz. Muruguay no se caracteriza por la importancia de la ganadería; a ese paisucho no le interesa el campo, no le da valor a la tierra, pues a ese paisucho lo único que le interesa son los negocios espurios, para el interés de la masonería global. Eso se demuestra por ejemplo, en la actitud pepista de la privatización encubierta: parecería increíble ver como el Frente Amplio—que en su tiempo de oposición—se opuso vehementemente a la asociación de ANCAP con privados, ahora—que es oficialismo—la impulsa con igual vehemencia. Ahí está la prueba: COMUNISMO=CAPITALISMO, y también es igual al FASCISMO. Todo es lo mismo, todos son “ismos”. De eso es de lo que hay que liberarse; a esa privatización hay que oponérsele, porque si no ANCAP estará en la bolsa y ya no será más propiedad del pueblo, sino propiedad de los masones. Reitero: eso es una privatización encubierta; una medida esclavista, servil al Bildenberg.
El Pepe quiere hacer lo mismo que en Bolivia; quiere implantar Delegados Presidenciales en los Departamentos; quiere aplastar aún más las autonomías, quiere aumentar el centralismo, quiere aumentar el montevideanismo. Eso constituye una rotunda “joda centralista”, que sirve para mostrar la tiranía de un Estado liberal-marxista-fascista, que se cree omnipotente y omnipresente. Y lo mismo hace con las Cajas de Auxilio; las quiere suprimir; quiere eliminar un beneficio de los trabajadores. El Sistema Nacional Integrado de Salud: ¿es integrado o exclusivista? Al parecer, exclusivista es, pues excluye a la gente.
Y mientras tanto, en política exterior, el Pepe continúa con su campaña de alcahuetería al extranjero, continúa alineándose con la “América Latina marxista”; sigue amigo de Chávez, de Lula, de Morales, de los Kirchner y también de Santos: el traidor, que lo primero que hizo fue acobardarse ante la tiranía y la corrupción de Chávez. Eso demuestra que está a favor de Chávez y que por consiguiente, está a favor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (esos terroristas inmundos, que les venden la inmundicia de la droga a las personas y degeneran a la especie humana).
Pero por detrás del Pepe, no olvidemos que está el “Equipo” (de Astori y los demás masones), están los oligarcas ($$$$), los “intelectuales” ($$$$) de la Universidad (ese antro de marxismo y socialismo libertino) y los terribles medios de comunicación masónicos ($$$$): la televisión, los diarios, las revistas, la radio, las páginas webs (que no son como ésta y la de nuestros compañeros católicos, monárquicos, tradicionalistas, que aún hay por todo el mundo…), etcétera. El 19 de agosto, hubo un paro general parcial: otro mecanismo más del sistema masón, que se repite periódicamente y que lamentablemente poco sirve para reivindicar los verdaderos derechos de los trabajadores, pues ¿cómo se van a defender los derechos de los trabajadores, si primero no se sabe qué es el trabajo, ni qué es un trabajador? ¿Qué clases de derechos laborales van a reivindicarse, si tanto el gobierno pepista, como los “sindicatos” (que en realidad son extensiones ideológicas de los partidos políticos marxistas, es decir del Frente Amplio, la Asamblea “Popular” y el Partido de los “Trabajadores”) promueven y estimulan con vehemencia la lucha de clases y/o promueven y estimulan el soberbio y atroz “principio” de igualdad? ¿Cómo va existir derecho si hay igualdad? ¿No serían mejor sindicatos tradicionales, verticales? Creemos que sí, así como pensamos que no deben existir “días” especiales para ciertos trabajadores, porque—por ejemplo—día de las “trabajadoras domésticas” (eufemismo para no decir sirvientas, cocineras, limpiadoras, mayordomos, etcétera) son todos los días, así como todos los días son días del maestro, del profesor, del albañil, del sanitario, del médico, del electricista, etcétera, etcétera, etcétera. Todos los días son días de todos los trabajadores; y trabajadores no son sólo los obreros (los empleados), sino también sus patrones (los empresarios). Trabajadores somos todos quienes trabajamos; los que no son trabajadores son los vagos, los haraganes, los delincuentes.
Otro gran paradigma del Muruguay es la tan venerada “diversidad”, pero no la buena diversidad y el buen pluralismo, sino una diversidad totalmente carente de moral; una diversidad del mal y no del bien. La diversidad de ellos, no se trata de: “yo opino que me gustan los día soleados”, “yo opino que me gustan los días nublados”; ni de que uno es blanco, otro es negro, uno es joven, otro es viejo, uno es hombre, otra es mujer… No se trata de la diversidad dentro de lo bello, lo correcto; no se trata de la diversidad de la naturaleza, no se trata de la diversidad de la naturaleza humana, de la diversidad de formas en que el hombre fue creado a imagen y semejanza de su Creador; sino que se trata de una diversidad malévola, una diversidad en la perversidad. La diversidad imperante, es la del divorcio, la del aborto, la del comunismo, la del capitalismo, la del nazismo, la del racismo, la de la anarquía, la de la droga, la delincuencia, el homicidio, el terrorismo, la prostitución, la herejía, la eutanasia, la pedofilia, la homosexualidad, el incesto, etcétera, etcétera, etcétera… ¡Ese es su macabro concepto de “diversidad”! ¡Nada que ver con el pluralismo humanista de las Españas plurales! ¡Nada que ver con la diversidad de opiniones y la libertad de expresión, propias del Cristianismo! Ellos alzan la bandera del “arco-iris”; pero un arco-iris, que no está formado por siete colores que juntos forman la pureza del color blanco; sino todo lo contrario: se trata de un arco-iris de grises, que forman la inmundicia del color negro. ¿Qué es mejor la luz (blanco) o la oscuridad (negro)? Y por eso, es que hay que oponerse a todos aquellos que levantan esa bandera de la “diversidad”, esa bandera del “arco-iris”. Porque, ¿qué Uruguay queremos: un arco-iris o un Uruguay CELESTE Y BLANCO?
Mi respuesta es obvia: un URUGUAY CELESTE Y BLANCO, un Uruguay puro, libre y justo. El Uruguay de verdad; ése, ahora sólo está representado por el Celtic, el cual es una Confederación de grandeza, de nobleza, de dignidad, pero siempre manteniendo la unidad, ya que la unión hace la fuerza. El Uruguay verdadero, es el Uruguay Católico, Monárquico, Tradicional, Libre. Pero aún la mayoría de nuestros queridos compatriotas, continúa viviendo bajo la esclavitud del global régimen masón; por ellos luchamos, por ellos estamos dispuestos a morir y matar; y obviamente estamos —como dice el trilema Carlista—dispuestos a morir y a matar, ¡por Dios, por la Patria y por el Monarca! Esos son nuestros principios; y sin principios no hay algo, sin principios no existe alimento para el alma, porque no sólo de pan vive el hombre. Nosotros sabemos perfectamente, que nuestro destino será el martirio, pero asimismo sabemos que eso nos llevará a la gloria, porque como expresan en el blog de la Santa Iglesia Militante, los enemigos nuestros (anti-católicos: masones) dicen: “Persigámoslos como siempre, eso sí, ¡teniendo cuidado de no mostrar demasiado que somos unos turros! ¡Que nos cagamos en guita pero los acusamos de tener el Vaticano lleno de oro! ¡Que le quitamos la vida al niño por nacer pero los acusamos de asesinos! ¡Hablémosle de paz pero siempre teniendo en cuenta que les haremos la guerra! Pero ojo. Hay algo que no podemos dominar:
Nuestro principal problema son los que no se rinden.
Nuestro principal problema son los que no se amedrentan.
Nuestro principal problema son los que no se intimidan ante nuestros adjetivos.
Nuestro principal problema son los que no tienen complejo de inferioridad.
Nuestro principal problema son los que militan.
Nuestro principal problema son los que "piensan pungitivamente".
Nuestro principal problema son los que nos quitan la máscara.
A esos, digámosle cualquier cosa, pero nunca toquemos las cuestiones de fondo. Si lo hacemos, ¡estamos perdidos! ¡Nos matan si discutimos racionalmente! Al contrario, debemos enlodar la discusión con palabras que no signifiquen nada pero que hagan que Doña Rosa tenga miedo, MIEDO. Criminalicemos la Verdad”. ¡Con qué impresionante claridad expresan el asunto! ¡Eso es lo que hay que hacer! Desenmascarar al enemigo—en este caso, por ejemplo: el Pepe—diciendo lo que realmente es: un terrorista servil del gobierno mundial masón, un esclavista del alma del hombre. No hay que dejarse llevar por el miedo, no hay que intimidarse, ni callarse la boca cuando aplastan nuestros derechos, no hay que rendirse jamás, porque la lucha es para lo que vivimos. Hay que militar sin parar, hasta conquistar. Y no sólo la fe está de nuestro lado, sino también la razón; los mentirosos masones usan la mentira, porque su líder es el Diablo: el amo de la mentira.
La oposición al sistema corrupto debe ser diaria, todo el tiempo y sin titubear… Hay que hacer lo mejor posible, todo lo que se pueda. Obrar bien, actuar con justicia y pedir perdón por nuestros pecados. Pero de nada sirve, sólo la “boca” (parlotear y parlotear como hace el Parlamento); se debe actuar. Nosotros aquí estamos luchando, con las herramientas que podemos. Armamos el Fondo, para luchar por el Uruguay Verdadero, contra el Muruguay Pepista. Luchamos por un Uruguay Auténtico, Católico y Fuerte. ¡Viva la Patria! ¡Viva CRISTO REY Y EMPERADOR!